El Presidente anunció por cadena nacional que el BCRA tendrá como única misión preservar el valor de la moneda y no podrá financiar al Estado. El paquete llega un mes después de la reestructuración del Gabinete que eliminó el Ministerio del Interior.
El presidente Javier Milei anunció anoche por cadena nacional el envío al Congreso de un proyecto para reformar la Carta Orgánica del Banco Central (BCRA), junto con un régimen que impedirá aprobar presupuestos con déficit, al que bautizó «grillete fiscal». El jefe de Gabinete, Diego Santilli, confirmó hoy que la iniciativa ingresará por la Cámara de Diputados.
En un mensaje grabado de 14 minutos, Milei sostuvo que la reforma devolverá al BCRA una única misión: preservar el valor de la moneda. El texto prohíbe de manera taxativa el financiamiento al Tesoro nacional, a las provincias y a los municipios, elimina las letras intransferibles y limita el giro de utilidades al Tesoro exclusivamente a la cancelación de deuda.
Para reforzar la autonomía del organismo, el proyecto exige dos tercios de ambas cámaras para remover al presidente del Banco Central y a su directorio, y prevé sanciones penales para los funcionarios que vulneren esas reglas. La iniciativa fue redactada por el ministro de Economía, Luis Caputo; el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, y el titular del BCRA, Santiago Bausili.
Durante el discurso, el mandatario acusó a la expresidenta Cristina Kirchner y a la extitular del Banco Central Mercedes Marcó del Pont de haber tomado 10.000 millones de dólares de las reservas en 2010, con la creación del Fondo del Bicentenario.
Un «shutdown» a la argentina
El grillete fiscal establece que, si las cuentas públicas registran déficit durante varios meses consecutivos y el Congreso no las corrige en un plazo de semanas, se activará automáticamente un cierre parcial del Estado: se congelarán los gastos nuevos, se suspenderán contrataciones y transferencias discrecionales a las provincias, y el Presidente, la vicepresidenta, los legisladores y los funcionarios dejarán de cobrar sus sueldos. Quedarán exceptuadas las jubilaciones, las asignaciones, la salud y la seguridad, entre otras prestaciones.
Milei justificó la medida al afirmar que «el Congreso es el gran aliado del gasto público». También anunció proyectos para liberalizar el mercado de capitales y el de seguros.
El anuncio reavivó la interna oficialista. Tras las críticas de la vicepresidenta Victoria Villarruel, Santilli le pidió que «dé un paso al costado» si no acompaña al Gobierno y sostuvo que «siempre pone palos en la rueda».
Un Gabinete más concentrado
La ofensiva legislativa es la primera gran apuesta de la nueva estructura de gobierno. El 3 de julio, mediante el decreto 571/2026, el Ejecutivo eliminó el Ministerio del Interior y transfirió sus funciones a la Jefatura de Gabinete, que ahora cuenta con dos vicejefaturas: una de coordinación, a cargo de Ignacio Devitt, y otra del Interior, encabezada por Gustavo Coria, ambos cercanos a la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei.
La Vicejefatura del Interior concentra el vínculo con provincias, municipios y el Congreso, y organismos como el RENAPER y la Dirección Nacional Electoral. Santilli, Devitt y los Menem encabezan la negociación con los gobernadores, de la que dependerá la suerte de las reformas.





