Con el 51,8 de los votos el candidato del Partido de los Trabajadores se impuso ante el Partido Liberal
El domingo 25 de octubre Brasil definió su presidente por los próximos cuatro años en un ballotage histórico con Luiz Inacio Lula da Silva, el candidato del Partido de los Trabajadores (PT), que se impuso con el 51,8% de los votos ante Flavio Bolsonaro, el candidato del Partido Liberal (PL), que obtuvo un 48,22%.
Estas elecciones fueron únicas por varias razones. En primer lugar, Brasil nunca había tenido un ballotage tan parejo. En segundo lugar, con este mandato Lula se convierte en el primer mandatario brasileño en estar cuatro veces al mando de la presidencia del país, a sus 80 años. Por último, la votación del pasado domingo estuvo atravesada por una extensión en el horario de los comicios, que generó controversia entre los candidatos.
Prórroga electoral y polémica entre partidos
La prórroga de las elecciones en Brasil se dio por las denuncias de falta de transporte público en algunas ciudades del país: ambos partidos pidieron extender el período de votación que terminaba a las 17 hasta las 19. Fue Cristiano Zanin, juez del Supremo Tribunal Federal, ex abogado de Lula y designado en su puesto por él en 2023, quien dio la orden de extender los comicios en todo el país, a pesar de que la Fiscalía Electoral sostenía que debía respetarse el horario legal.
La decisión de prórroga llegó una vez comenzado el escrutinio, por lo que el Tribunal Superior Electoral tuvo que suspender la publicación de esos datos. Se generó una gran confusión en varias mesas, que ya habían cerrado a las 17 y dejaron a votantes afuera y en otros casos ya se habían emitido los boletines de urna. La solución que encontró Zanin fue que la prórroga se aplicara solamente a las mesas que seguían abiertas, y que las que ya habían cerrado procedieran con normalidad.
El episodio tuvo repercusiones que alcanzaron lo policial. La Policía Federal abrió una investigación por obstrucción al derecho al voto y ocultamiento de medios de transporte de Sergipe. Por su parte, desde la campaña de Bolsonaro, acusaron al oficialismo de querer alterar una elección y cuestionaron el vínculo de Lula con el juez Zanin. El candidato del PL aseguró que no reconocerá el resultado y que solicitará la nulidad de las elecciones.
La BBC informó que, según expertos, el hecho de que la diferencia de votos entre Lula y Bolsonaro sea de más de 4 millones hace difícil que la solicitud de anular los comicios por parte del candidato del PL prospere. Además, el hecho de que el equipo de Bolsonaro también haya solicitado la prórroga complica aún más su reclamo.
Una remontada histórica y un futuro incierto
La primera vuelta de las elecciones brasileñas fue el 4 de octubre, y el panorama no pintaba bien para Lula: Bolsonaro había ganado con el 47,03% de los votos y el candidato del PT acumulaba el 45,16%.
En las semanas previas al domingo 25, el oficialismo brasileño tomó algunas medidas que posiblemente lo favorecieron en las urnas del balotaje, como por ejemplo, el aumento y adelanto de los pagos de la Bolsa Familia, un ampliamiento del programa de alivio para familias endeudadas y subsidios a los combustibles, para contrarrestar los aumentos ocasionados por la guerra en Irán.
A pesar de la victoria del Partido de los Trabajadores, las elecciones en Brasil dejan una imagen de un país profundamente, y casi equitativamente, dividido. Además, la victoria de Lula no determina sus próximos 4 años en el gobierno, ya que cuenta con un parlamento de mayoría opositora: el PL tiene 121 de las 513 bancas de la Cámara de Diputados contra unas 88 bancas que le pertenecen al PT. En el senado el PL tiene más del triple de bancas que el partido oficialista.





